GLP Cerca (6): más de 200 usuarios sin promoción, ¿y ahora qué?
La serie de GLP Cerca terminó en el artículo anterior con la app publicada en Google Play y una frase que entonces me parecía un cierre: la confianza es la única funcionalidad que no puedes añadir en la versión 2.0. Cuatro meses después toca escribir un epílogo, porque ha pasado algo que no esperaba.
215
La consola de Google Play marca hoy 215 instalaciones activas. No es una cifra que vaya a salir en ninguna noticia, pero tiene un detalle que para mí la hace especial: no he hecho absolutamente nada para conseguirla.
- Ningún anuncio en Google Ads, en redes ni en ningún otro sitio.
- Ningún mensaje en foros de GLP, grupos de conductores ni comunidades de autogás.
- Ni siquiera se la he pasado a conocidos para "hacer bulto".
Cuando escribí la declaración de intenciones de este blog dejé claro que mi alcance en estos proyectos iba a ser el diseño y la parte técnica, no el marketing ni el posicionamiento. Lo he cumplido al pie de la letra. Así que esos 215 son personas que buscaron algo como "gasolineras GLP" en la tienda, encontraron la app, la instalaron y la mantienen instalada. Esa es la parte que más me importa: no son descargas que se borran a los cinco minutos, es gente que la sigue teniendo en el móvil.
Una nota sobre el dato: es el único número que tengo. GLP Cerca no tiene cuentas de usuario, ni analítica, ni guarda la ubicación de nadie (lo conté en el artículo 4). No sé quiénes son, ni dónde están, ni cuántas veces la abren. Lo único que sé es lo que me dice la tienda. Y me parece bien así.
Lo que ha pasado desde el último artículo
Mientras tanto, el proyecto ha seguido creciendo a su ritmo, como proyecto personal:
- Más países. A España se han sumado Portugal, Francia e Italia, cada uno con su fuente oficial de datos abiertos, y Reino Unido, de momento solo con la ubicación de las estaciones, sin precios.
- La web, traducida a cinco idiomas, con mapa por área visible, informes por provincia, ranking de marcas y exportación de datos en CSV y JSON.
- La versión 0.4 de la app, con una "mejor opción" que no mira solo el precio por litro, sino lo que cuesta el viaje hasta la estación, y nuevos modos de orden y ajustes de repostaje.
Todo eso con la misma arquitectura de la serie: un backend en Rust que hace la ingesta solo, una app que no piensa y un despliegue de una sola variable.
El dilema
Y aquí viene la pregunta incómoda, que creo que es la que se hace casi cualquiera con un proyecto paralelo que de repente tiene usuarios de verdad.
Lo bueno: mantenerla cuesta muy poco. El servidor lo comparte con otros proyectos en un VPS modesto, la ingesta funciona sola, el healthcheck marca cuándo los datos se quedan rancios y no hay cuentas ni datos personales que gestionar.
Lo no tan bueno: cuesta poco, pero no cuesta cero. Hay un servidor y una base de datos. Las fuentes oficiales cambian de formato sin avisar, y ahora son cinco en lugar de una. Google Play exige cada año actualizar la versión de Android a la que apunta la app, así que no se puede dejar "congelada". Y cada país nuevo es una fuente más que puede romperse.
Y lo que no tiene: una forma razonable de generar ingresos. Repasemos las opciones habituales.
Cobrar a los usuarios: descartado
No voy a cobrar por la app ni por funciones "premium". Los datos son públicos, la utilidad es ahorrar unos céntimos por litro y lo que la hace valiosa es precisamente que se abre y funciona, sin barreras. Poner un muro de pago a una herramienta cuyo propósito es ahorrar dinero me parece un contrasentido.
Publicidad: intrusiva, incoherente e inútil a esta escala
La publicidad es lo primero que te sugiere cualquiera, y la he descartado por tres motivos:
- Rompe la experiencia. GLP Cerca está diseñada para mirarla dos segundos con el coche parado y pulsar una vez. Un banner, y no digamos un intersticial, es exactamente lo contrario.
- Rompe la promesa de privacidad. Los SDK de publicidad móvil viven de identificar dispositivos y medir comportamiento, y en Europa traen consigo un banner de consentimiento. La app que hoy no guarda nada pasaría a necesitar pedirte permiso para rastrearte. La privacidad dejaría de ser una propiedad de la arquitectura para convertirse en una casilla.
- No resolvería nada. Con un par de cientos de usuarios que abren la app unos segundos cuando van a repostar, los ingresos serían anecdóticos. Pagaría el coste de los dos puntos anteriores a cambio de casi nada.
Patrocinio de una marca o una estación: conflicto de interés
Otra sugerencia típica es la de una marca de estaciones "destacada". Pero el valor de GLP Cerca es que ordena por precio y punto. En el momento en que alguien paga por aparecer, la lista deja de ser neutral, y una lista de precios que no es neutral no vale nada. Descartado mientras signifique tocar el orden o el color.
Donaciones: la opción honesta, con matices
Un enlace discreto tipo "invítame a un café" es lo que mejor encaja con el espíritu del proyecto: quien quiera y pueda contribuye, y nadie ve nada distinto por no hacerlo. Los matices:
- Con esta base de usuarios, lo realista es que cubra parte del servidor, no más.
- Las tiendas de aplicaciones tienen reglas estrictas sobre pagos dentro de la app, así que probablemente el sitio natural sería la web y no la app.
Datos para empresas: el valor está en el histórico
El dato de cada día es público y no tiene sentido venderlo. Pero lo que GLP Cerca ha ido construyendo es algo que no está en ningún portal: un histórico normalizado de precios de GLP de varios países, con la misma estructura para todos. Eso podría interesar a flotas de vehículos de GLP, a talleres de conversión o a quien analice el mercado.
El problema es que vender eso es, precisamente, el trabajo comercial que he decidido no hacer. No es una opción que vaya a perseguir activamente, pero si alguien llama a la puerta, la escucharé.
Abrir el código
No genera ingresos, pero cambia la ecuación de otra forma: si el proyecto es útil para más gente, que más gente pueda mantenerlo reduce el riesgo de que dependa solo de mí. Y es coherente con la idea de devolver a la comunidad con la que arranqué este blog. Antes habría que revisar con calma secretos, configuración y documentación.
Seguir exactamente como está
Que también es una opción, y no la peor. GLP Cerca nunca nació para ser un negocio. Nació de un mosqueo concreto y me ha dado algo que vale mucho: un proyecto completo con Rust, Tauri, cinco fuentes de datos públicos y todo el ciclo de publicar y mantener una app en una tienda. Ese retorno ya lo he cobrado.
Lo que tengo claro (y lo que no)
Lo que tengo claro:
- No habrá muro de pago ni publicidad.
- No se tocará la neutralidad del orden por precio ni la privacidad. Son el producto.
- El proyecto sigue mientras su coste se mantenga en el terreno de "proyecto personal". Si un día deja de serlo, tocará replantearlo, y lo contaré aquí.
Lo que no tengo claro:
- Si merece la pena poner un enlace de donaciones, y dónde.
- Si abrir el código ahora o cuando el proyecto esté más asentado.
- Si el histórico multipaís tiene más valor del que intuyo.
Por eso este artículo es más una pregunta que una respuesta. Si usas GLP Cerca, o si has pasado por este mismo dilema con un proyecto propio, me encantaría saber qué harías tú. Escríbeme: es la única métrica que no me puede dar la consola de Google Play.